Acepta
Mira cada servicio que entra y decide si se coge o no, con las condiciones que ha puesto tu oficina. Deja escrito por qué.
Sistema Minerva
Reparto automático de servicios y atención de llamadas
Minerva vigila los servicios que llegan, decide si le convienen a tu empresa según las condiciones que tú pones, busca la grúa que puede con ese vehículo y se lo comunica al conductor. Y mientras tanto, contesta el teléfono.
El punto de partida
Qué es
Mira cada servicio que entra y decide si se coge o no, con las condiciones que ha puesto tu oficina. Deja escrito por qué.
Elige la grúa que puede con ese vehículo, mira quién está cerca y quién lleva menos trabajo, y avisa al conductor.
Coge el teléfono, consulta la base de datos y contesta con el estado real del servicio. También llama ella cuando hace falta.
Lo principal · Reparto automático
Esto es lo que ocurre desde que el servicio aparece hasta que un conductor va de camino. Ninguno de estos pasos lo hace una persona.
Servicio recibido
Recoge matrícula, población, avería y qué tipo de grúa se ha pedido. Si le falta un dato que cambia la decisión, espera a tenerlo en vez de decidir a ciegas.
Lo pasa por las condiciones de tu oficina: compañía, población, tipo de vehículo, tipo de recogida, horario. Si cumple, lo acepta ella misma; si no, lo rechaza o lo deja esperando.
Acepta cumple todas las condiciones
Fuera los desconectados y los ocupados con otro servicio. Quien ya rechazó este servicio tampoco vuelve a salir.
Cruza el tipo de grúa de cada conductor con el vehículo que hay que mover, y respeta lo que se ha pedido: si piden grúa, no manda el coche taller. Las combinaciones las define tu oficina en una tabla; no se las inventa.
Descarta coche taller y patrol: no pueden con una furgoneta
El más cercano marca la distancia mínima. Entre los que están a menos de tres kilómetros de esa marca, se lo lleva el que menos servicios ha hecho hoy: así el trabajo se reparte y no se lo come siempre el mismo.
Le cuenta el servicio por teléfono o por mensaje. Si lo rechaza o no contesta, pasa al siguiente de la lista sin que nadie tenga que enterarse a esa hora.
Antes de cerrar comprueba que el servicio sigue libre: si mientras hablaba lo ha cogido otro, se retira. Después deja el aviso con lo que ha hecho y por qué.
La oficina manda, y puede desdecirla. Cada decisión llega con dos botones —confirmar o corregir— y queda registrada con su motivo. Los interruptores de qué hace sola y qué solo propone los mueve tu equipo, no ella.
Las condiciones
Minerva no decide con un criterio propio: aplica el vuestro. Todo esto se escribe desde el panel y se puede cambiar cualquier día.
«De esta compañía, solo los servicios de esta población.» Las poblaciones se reconocen aunque vengan mal escritas.
«Las motos, solo si hay remolque o plataforma libre.» Si en ese momento no la hay, el servicio queda esperando en lugar de aceptarse a ciegas.
Una tabla que dice, para cada tipo de vehículo, qué grúas pueden con él. Hoy hay 167 combinaciones definidas en la instalación en servicio.
Si el servicio pide un tipo de grúa concreto, se respeta aunque la avería sugiera otra cosa.
El conductor declara desde el móvil si lleva remolque, si puede con rueda gemela y qué averías sabe reparar. Eso pesa más que lo que diga la ficha de su vehículo.
Puedes dejar que asigne ella, o que solo proponga y espere el visto bueno. Servicio a servicio, con un interruptor.
El panel
Pantallas del sistema funcionando. Se han tapado los datos de la empresa donde está instalado.
Y además · Atención de llamadas
A la izquierda, lo que se oye. A la derecha, lo que hace por dentro mientras habla.
Lo que se oye
[Tu empresa], dígame.
Hola, buenas tardes. Quería saber cómo está mi coche.
¿Me facilita la matrícula, por favor?
Sí: 1974 KKT.
He encontrado el servicio. La grúa ya ha salido y se dirige hacia usted. ¿Desea alguna otra información?
Sí, ¿dónde lo van a llevar?
A vuestra base de la avenida de la Industria. La recogida figura en la carretera del Puerto, número 10.
Perfecto, gracias.
Gracias por llamar. Buenas tardes.
Lo que hace por dentro
Descuelga con el saludo de tu empresa. Ni menús ni «pulse uno».
Pide el único dato que necesita para localizar el servicio.
Consulta tu base de datos y encuentra el servicio por la matrícula.
Contesta con el estado real: quién va, adónde lo lleva y de dónde lo recoge.
Cuelga, guarda la transcripción y la grabación, y clasifica de qué iba la llamada.
Ejemplo con datos inventados. La forma del diálogo está tomada de llamadas reales ya atendidas por el sistema.
Voz natural en español. Quien llama pregunta lo que quiera y ella responde a eso.
Si el asunto se sale de lo suyo, transfiere la llamada al equipo en lugar de dar vueltas.
Avisa al conductor de un servicio nuevo, confirma un dato o devuelve una llamada pendiente.
Cada conversación se guarda transcrita y grabada, atada al servicio del que se hablaba.
Además
Antes de mandar una grúa, llama a quien se ha quedado tirado para confirmar qué le pasa al coche y adónde quiere llevarlo. Lo que averigua decide qué grúa se manda.
Le manda un mensaje con una clave; al abrirlo, la posición llega a la oficina y al conductor de la grúa.
Cada conductor declara desde el móvil qué lleva y qué sabe reparar. Eso entra directamente en el reparto.
Los conductores hablan con ella por mensajería: avisan de que no están disponibles, preguntan por un servicio, confirman.
Guarda cada decisión y su resultado, y compara lo que decidió con lo que acabó ocurriendo.
Avisa cuando algo está mal escrito o falta por definir. Avisa: no lo cambia por su cuenta.
Los ajustes del día a día se cambian pidiéndoselo por escrito, y queda constancia de quién cambió qué y cuándo.
Cada llamada, cada reparto y cada cambio de estado quedan guardados con la hora exacta y con quién lo hizo.
Lo que lleva hecho
Cifras de una instalación en servicio en una empresa de asistencia en carretera, a 21 de agosto de 2026.
Por qué es distinta
Acepta el servicio y lo asigna. No se limita a mandarte una alerta para que lo resuelvas tú.
Cercanía, carga de trabajo del día y lo que cada grúa puede hacer, a la vez y en cada servicio.
Sus reglas, su saludo y su tono los pones tú, y se cambian desde el panel sin tocar el programa.
Noches, findes y agosto. Ni turnos, ni bajas, ni servicios que se quedan sin repartir hasta las ocho.
Atiende tantas conversaciones simultáneas como líneas tengas contratadas.
Cada decisión guarda su motivo y cada conversación su transcripción. Revisar qué pasó lleva segundos.